Cuatro mitos sobre qué poner en tu Currículum Vitae

Mejorar la comunicación, desarrollar nuestras habilidades interpersonales… tiene un propósito:

  • Ampliar nuestro rol actual en la empresa
  • Evolucionar dentro de la empresa hacia otro rol
  • Cambiar de empresa
  • Volvernos locos y cambiar incluso de sector (como hice yo, aunque nunca he dicho que esté totalmente cuerda jajajaja)

Y saber esto, está genial, para qué nos vamos a engañar, peeeero si no lo actualizamos en nuestro CV, es como si no hiciéramos nada.

Tu CV, el resumen de tu vida profesional

A mí, personalmente, me da una pereza extrema actualizar mi CV. De hecho, creo que únicamente lo he hecho cuando he querido buscar otro trabajo, o he aplicado a una solicitud interna de la empresa.

Puedo entender que a ti te pase lo mismo, porque hay mucha información sobre:

  • Lo que debe aparecer
  • Todo aquello que debes evitar
  • Cómo adecuarlo para una empresa u otra, un perfil u otro
  • El formato, tipo de letra, con o sin foto…

Da vértigo, sobre todo porque tendemos a pensar que, como hay tantos aspirantes para tan pocos puestos de trabajo, “¿por qué va a perder la empresa un minuto en ver el mío?

Vamos, que nos ahogamos en un vaso de agua por la cantidad de cosas que hay que considerar a la hora de crearlo, cuando hay pocas posibilidades de que te llamen.

Sin embargo, déjame decirte una cosa: 

“Si no lo actualizas, ni aplicas a la oferta, has perdido el empleo desde el primer momento”

Y lo has perdido tú y nadie más.

Que luego te llamen o no… pues qué quieres que te diga, yo lo veo como ligar:

  • Puede no ser la persona empresa
  • Le ha entrado otro por los ojos
  • Ya estaba apalabrado
  • No era tu momento

¿Cuántas veces has oído lo mal que está el mercado? Y, sin embargo, hay gente con pareja, ¿no? Pues lo mismo ocurre con el trabajo… A veces es un rollo de una noche, otras veces no se entienden ambas partes, o exige una parte más de lo que la otra está dispuesta a dar… Pero, al fin y al cabo, funciona exactamente igual.

Y aquí, vamos a entrar en el ajo, o vamos a remangarnos la camisa para ponernos manos a la obra, porque igual que en las relaciones de pareja hay mitos y leyendas… a la hora de hacer tu CV también

Mito #1 – No incluyas nada que supere los últimos cinco años de tu carrera profesional

Veamos, eso implica que, si llevas un tiempo trabajando, te elimine:

  • Formación académica
  • Proyecto relacionado con ese puesto de trabajo
  • Un puesto de trabajo prácticamente igual

A partir de llevar 3-4 años en un sector concreto, de por sí es difícil que te llamen de otro porque te han catalogado, o etiquetado, o como quieras llamarlo. Estás encajonada en un puesto de trabajo y cambiarlo es más complicado, porque has desarrollado habilidades para dicho puesto, no para el otro.

(Y te lo dice una persona que trabajó 7 años en Finanzas, y la descartaron del departamento financiero de una empresa porque llevaba muchos años en banca, no en empresa. A lo que yo respondía: “A ver, si quieres negociar con un banco, pasar remesas, hacer pagos… ¿Por qué no recurres a alguien que haya manejado dinero?” Aún espero la respuesta)

Si con ese lastre encima, te permites el lujo de no incluir aquello que está relacionado con el puesto de trabajo al que quieres optar, porque hace más de 5-6-7 años ¡incluso 10! que no lo haces… Lo siento, pero tu CV irá directamente a la basura.

Tienes que ser plenamente consciente que: la información de tu CV debe ser relevante.

La empresa tiene una carencia, y tú, gracias a lo que sabes, vas a suplirla. Vas a quitarle el dedo de la llaga para poner la tirita, no para echarle sal a la herida.

Por eso:

  • Lee la oferta de trabajo
  • Analiza qué es lo que sabes hacer
  • Localiza dónde lo has hecho
  • Dedícate a desarrollarlo. ¿No te vendes en una primera cita? Joder, ¡haz lo mismo!

Habilidades

Agrupa tus habilidades en función de lo que necesita la empresa, y márcalas en las diferentes secciones de tu CV en función de tu puesto de trabajo.

Si es tu primer empleo, no te desanimes, ya que las habilidades también las desarrollas en tu vida académica, los proyectos que has llevado a cabo y colaboraciones con compañeros, profesores

Lo importante es enfatizar sobre tus habilidades, no sobre el puesto de trabajo en sí mismo o el tiempo que has estado trabajando en cada sitio.

Anotación: sé honesto, si estás incluyendo un dato que ocurrió hace 10 años, tienes que seguir siendo capaz de hacerlo. ¿Serías capaz de demostrarlo si te lo piden in situ en la entrevista?

Mito #2 – Las referencias, al final de la página… o bajo solicitud

Hace ya varios años se marcaba, bien en la carta de presentación, o en una coletilla al final del CV, que si necesitaban recomendaciones de otros compañeros y/o clientes, jefes… las solicitaran.

No se le daba demasiada importancia. Bueno, en España sigue sin dársele demasiada importancia, a no ser que lo busques a través de LinkedIn.

Haz que te las pidan siempre, excepto de LinkedIn. Ahí, enséñalas, estamos en un país libre.

¿Por qué lo digo? Porque es:

Pérdida de espacio

Tu misión es conquistar a la persona de RRHH que lee un CV tras otro, por lo que tienes que potenciar tus virtudes sin que haya 4 páginas con historias.

En una recomendación van a hablar en términos generales, no van a dar datos sobre un proyecto, o tu habilidad para hablar en público o para resolver problemas. Por tanto, es una pérdida de tiempo para el que lo lee, y de espacio para que resulte interesante.

Pueden solicitarlas

Estamos hablando de cientos, o incluso miles de CV para un puesto de trabajo. Si todos llevan recomendaciones, tardarían un ciento. A parte de poder confundir a un candidato con otro.

Están LinkedIn, donde pueden aparecer si las has solicitado… para que si entran en tu perfil para analizarte más a fondo… las localicen en el acto.

Y, si con esas no les sirven (no es lo mismo que te referencie tu amigo del pueblo que es profesor a un cliente al que le has resuelto un problema en una obra), te las van a pedir directamente. Sé un poco misterioso, que quieran conocer más de ti… ¿Das todo en una primera cita? ¿O esperas, al menos, a la regla no escrita de la tercera?

Si quieres, puedes omitir hasta el comentario de «si necesitan referencias…» que te las pueden pedir. ¡Lo van a hacer! Básicamente, porque si no tienen algo claro respecto a los últimos a elegir, se van a basar en este aspecto.

Mito #3 – Tu CV no debe exceder una página

Cuando yo salí de la carrera, debía ser de dos páginas porque si no quedaba muy escaso. Ahora lo hacen con gráficos, secciones separadas por columnas… Parece que más que un CV estás leyendo una revista.

Da igual la extensión del CV. A los reclutadores se la suda tanto eso que van por las redes profesionales oteando los perfiles hasta encontrar uno que les gusta, y lo llaman o le mandan un privado.

Y hay perfiles de todo tipo, con mucho detalle o con ninguno, para crear el aura de misterio y dedicarse a venderse en la llamada. Más que nada, es porque aquí siempre vamos a tener las dos caras de la moneda:

  • ¿Demasiada información? Bohhh, está metiendo relleno
  • ¿Carencia de información? Bohhhh, no ha hecho ni el huevo

No sabes cómo acertar. Yo soy partidaria de:

  1. Ver qué necesitan
  2. Desarrollar las acciones relacionadas a lo que necesitan
  3. Ponerlas en los puestos de trabajo donde las he desarrollado, y sólo marcar fecha inicio y fecha fin en los que no. ¿Que quieren más información para saber lo que hice entonces? ¡Pueden preguntarme en cualquier momento!

Tenlo en mente: tardan 6 segundos con una lectura en diagonal en decidir si lo leen con calma o lo descartan. Marca sus palabras clave, sus necesidades, para que se fijen en lo que quieres que se fijen realmente.

Mito #4 – Incluye toda tu experiencia

No voy a contradecir lo que he dicho antes diciendo ahora que no hay que ponerlo todo. O que dejes de poner información, porque lo mismo da que pongas paja o que pongas información no relevante para el puesto de trabajo… que no poner nada.

Una laguna laboral es algo crítico en un reclutador, en la persona encargada de RRHH. “¿Por qué no ha trabajado ese tiempo? ¿Qué estaba haciendo? ¿Se estaría tocando la napia?

Es lo mismo que si está pidiendo peras, y le vienes con manzanas… A veces, hay puestos de trabajo, o situaciones de dicho puesto de trabajo, que no tienen nada que ver con el que quieres optar.

Llámalo paja, o mierda, o lo que más rabia te de… La idea principal es que:

No te sirve para absolutamente nada.

Sin embargo, antes te hablaba de la importancia que no haya lagunas o espacios en blanco en tu perfil profesional, porque es malo para tu CV. El quid de la cuestión, o la idea, en este caso, es ponerlo, pero sin especificar nada de ese puesto de trabajo que no tenga relación con el que quieres optar.

¿Te parece complicado? ¿Estás mirando la pantalla del ordenador como si hubiera un alien?

Pues no te alteres, ni te me estreses por esto, porque… En todo trabajo hemos sufrido algún percance que hemos podido resolver, y va a tener que ver con algo que necesitan en esta empresa.

Para desarrollarlo, necesitamos recurrir a la memoria.

¿Cómo ves la tuya? ¿Quieres una forma rápida de ahondar en este tema?

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