Mi día a día

Lo cierto es que vivimos sin tiempo.

Somos los que miramos el reloj cada 10 minutos.

Los que apagamos un fuego tras otro, sin detenernos a mirar siquiera qué hemos hecho, qué hemos conseguido.

Y así, nos hemos convertido en personas que no se paran a pensar. Seres que, simplemente, actúan, porque… “Ya pensaré más tarde, cuando tenga un minuto” nos repetimos una y otra vez.

Sin embargo, por la noche, cuando tenemos un minuto, estamos demasiado cansados.

Demasiado ocupados, pensando en lo que tendremos que hacer al día siguiente.

Porque alguien tiene que hacerlo

¿También te ha pasado?

O, lo que es peor… Aunque has hecho mil cosas, ¿sientes un nudo en la boca del estómago porque no has hecho todo lo que querías hacer?

¿Lo que tenías que hacer?

¿Porque no has hecho lo suficiente?

No estás solo

A mí también me ha pasado.

Y no somos especiales, créeme. Le ocurre a todo el mundo, sólo que todavía no se lo ha planteado.

 

Déjame pedirte un minuto, sólo para pensar:

  • Cuando te levantas, ¿lo haces con tiempo? ¿O listo para empezar a correr?
  • Al acostarte, ¿empiezas a darle vueltas a las cosas? ¿O tardas menos de 30 segundos en caer rendido?
  • ¿Te sientes estancado?
  • ¿Quieres más? ¿Más tiempo para ti? ¿Sentirte más libre?

Cambia el chip

 

“¡Qué fácil decirlo!” Estarás pensando.

Pero es posible.

Sólo hay que seguir un proceso. 

Un proceso que te ayude a hacer ese cambio. 

Recorrer un camino, que te lleve de un punto, a otro diferente.

Un objetivo personal. Conseguir ese algo que nos falta.

 

Aquí no vale el: que cambie lo demás, que se adapte a mí

 

Y tú lo sabes

Porque, hasta ahora, no ha cambiado lo demás. Eso… no ha funcionado. Sabes que, si quieres que cambie algo, tienes que hacerlo tú mismo, no va a hacerlo nadie por ti.

Por ese motivo, has llegado hasta aquí. Has leído todas y cada una de estas palabras.

Si has llegado hasta aquí, es porque:

  • Quieres saber cómo robar tiempo al tiempo
  • Sabes que la planificación es importante, pero hasta ahora no te lo habías planteado, o no has tenido tiempo para pensar en cómo conseguirla
  • Has decidido dar el primer paso, y no quieres ir a ciegas

Si has llegado hasta aquí, si te has parado a pensar porque estás cansado de abrumarte, de correr siempre… te propongo un trato simple.

Déjame acompañarte.

Piénsalo bien.

Yo he conseguido robarle tiempo al tiempo (hablamos que mi jornada laboral es de 08:00 a 18:30, con un parón para comer, y hay que sumar el transporte… vamos, que cuento con un horario bastante… limitado). 

Sin embargo, he sido capaz de ser productiva en el trabajo, disfrutar de mi vida personal y ser capaz de no dejar mi casa como si Atila el Huno hubiera pasado para destrozarlo todo (créeme, sé lo que es eso… Más que nada porque hubo una época que, si me hubieran entrado a robar en casa, igual ni me hubiera enterado… ¡y tuve muchas discusiones cuando compartía piso por eso mismo!)

 

He decidido compartirlo, y si te unes a nuestra comunidad, lo vas a tener en pequeñas dosis.

Para asimilarlo.

Piensa que, así, lo vas a poder adaptar a ti.

Podrás cumplirlo sin que te cueste hacerlo.

Además, si no te gusta, puedes darte de baja en tan solo un click. 

 

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