Los mayores gastos no considerados

Ahora que ya hemos pasado los días con tripada incluida (aunque aún faltan los reyes!), que nos hemos hinchado a comer y beber, celebrarlo con los amigos y familiares… se avecina la famosa cuesta de Enero, y con ella… la vuelta a la normalidad.

En nada empezarás a dejar a los niños en el cole, empezarás tus propósitos para este año con fuerza… y te adentrarás en la vorágine que sigues un año tras otro.

Por esto, te pregunto… ¿Tu estabilidad financiera es uno de esos propósitos?¿Dormir tranquilo por las noches entra en ellos? ¿Dejar de preocuparte por llegar o no a fin de mes?

Si tu respuesta es sí, antes de ponerte a repasar lo que ha salido bien y mal en años anteriores, antes de empezar a fustigarte (si es que lo haces, porque no deberías hacerlo…), deberías tomar nota de los siguientes puntos.

Los mayores gastos no considerados

Todos los años, sin excepción, pagamos un precio muy alto por sobrevivir. Y cuando digo años, digo mes a mes.

De una forma u otra, y por tener una casa, hemos visto que la luz, el agua, llevar comida a la mesa… es como una sanguijuela hambrienta.

Sin embargo, sólo nos preocupamos en el día a día. Lo que se sale de esa normalidad, de esa… supervivencia, no lo amparamos.

Yo incluida.

Hasta este año, que me he propuesto cambiarlo de la forma más fácil que se me ocurre… Y quiero compartirlo contigo.

Antes de meternos en materia sobre cómo resolverlo, vamos a ver qué gastos son esos.

Regalos de cumpleaños (o fechas señaladas, ¡como Navidad!)

Que yo sepa, todos cumplimos años todos los años. Sin excepción.

Si no, mal vamos… Sin embargo, nos centramos tanto en reírnos del hecho de hacernos más mayores, y de llevarlo mal porque no son lo mismo los 20 que los 30, o los 40… que no nos centramos en hacer disfrutar a nuestros allegados.

Además de eso, si por ejemplo tienes una tarifa no escrita para cumpleaños como yo, que es de unos 50-100 EUR por cabeza (pongamos 75EUR por cabeza en media), y tienes madre, padre, hermano/a, cuñada/o, sobrino/a(s), pareja, y familia de pareja (pongamos 5 personas más, como si fuera como tu familia)… estamos hablando de, en los más cercanos, 750EUR.

750EUR repartidos en 12 meses.

Si, a parte del regalo de cumpleaños, haceis otro por Navidad, duplicaríamos esa cantidad. Hablamos de la friolera de 1.500EUR al año, de los cuales, en Navidad… inviertes 750EUR.

Porque 750EUR, si te toca en un mes un par de cumpleaños, puede trastocarte un poco el presupuesto. Pero si se aglutinan en un mes… Madre del amor hermoso, ¡¡puede joder el mes más esperado del año para muchos!!

Ahora te pregunto:

¿Pensabas que este año 2019 iba a ser distinto? ¿Crees que el 2020 lo va a ser? ¿Que no va a haber regalos que repartir?

En mi caso, sé perfectamente que no va a ser diferente. Y es más, sé que parto con una ventaja frente al resto…

Sé que es un gasto fijo, que voy a hacer todos los años. Sé en qué fecha es, y sé que esta no cambia como puede hacerlo un recibo, que cada mes me lo cargan un día diferente.

Siguiente pregunta:

¿Qué prefieres? ¿750 en un mes, o 65 cada mes? ¡Porque yo prefiero lo segundo! O si hablamos en datos globales, incluyendo los dos regalos del año… ¿1500 de golpe, o 125 cada mes

O mejor aún, que parece que se nota menos… si todos los años tienen 52 semanas… ¿qué te parecen 30 EUR cada semana? Porque te digo una cosa… con 30EUR a la semana, que parece que puede costar menos… ¡te va a sobrar dinero!

¿Cómo llevarlo a cabo? Lo veremos al final de este artículo 😛

Comidas familiares

¿Qué puedo contar aquí que no se haya dicho ya?

Nos gusta celebrar. Y si es en familia, todavía más. Ya sea para un cumpleaños, una fecha señalada como estos días… Lo importante es reunirse.

Sin embargo, se ha llevado a extremos. Volviendo a los cumpleaños, por ejemplo, he visto hacer fiestas temáticas para niños de 3-4 años, y reservar un local enorme para adultos con comida incluida, como si fuera una boda. No me meto en ese tema, incluso puedo decir que yo lo he disfrutado como una enana, pero… ¿cómo afecta a tu presupuesto?

Cuando hablamos de comida familiar, antes lo asociábamos a Semana Santa, Navidades, el día grande de las fiestas, la celebración de un Santo… Ahora estas comidas son cada vez más usuales. Y aquí, hay que diferenciar:

Comer fuera o en casa.

Dependiendo del tamaño de tu salón, de la cantidad de invitados que vas a tener, si eres o no un cocinitas… Puedes:

  • Reservar un espacio – local y llevar todo tú
  • Usar tu propia casa
  • Decidir ir a mesa puesta

Invitados

No todas las comidas familiares se hacen con tu familia de sangre. Los amigos también se consideran familia, y dependiendo de la celebración vas a elegir a unos, otros, ¡o incluso todos!

Tipo de comida

Igual que hace días hablaba de una cena que habíamos pagado entre todos, y comimos y bebimos por 10EUR divinamente, dependiendo de la celebración ni el anfitrión permite que paguen, ni la comida es la misma.

Eso sí, si quieres hacer una comida en condiciones con un presupuesto limitado, te recomiendo encarecidamente que accedas a nuestro planing de comidas de Navidad, que puede aplicarse a estas situaciones sin duda alguna.

Lo importante es… hacerlo con tiempo 🙂

Bodas, bautizos, comuniones…

¿A quién no le gusta ir de boda? Ir de punta en blanco, disfrutar de buena comida, bebida… y musiquita después con baile incluido.

Lo cierto es que, aunque te guste… una boda es tremendamente cara, aunque no seas tú el que te cases. Despedidas de soltero, regalo, traje/vestido, peluquería, maquillaje, transporte hasta el sitio…

Una boda en calidad de invitado puede llegar a costarte más de 600EUR. ¿Dos en el mismo mes? Prepara el talonario, y no comas el resto del mes.

La suerte de las bodas es que, básicamente, te avisan con tiempo más que suficiente. Principalmente, porque se arma una marimorena taaaaaaan grande que necesitan entre seis y doce meses para organizarlo todo y poner todo a punto.

¿Debemos aprovecharnos de ello? Desde mi punto de vista… sí, sí, sí y sí.

Más aún, si tienes más de una boda al año, seguidicas. Porque ya se dice, en cuanto se empiezan a casar unos… les siguen todos los demás como ovejas.

Si sabes cuánto te has gastado aproximadamente (o exactamente) en bodas anteriores similares, y dado que te lo avisan con tiempo… Divide el importe que te has gastado en esos meses que te faltan, ¡y empieza a aprovisionar!

Declaración de la renta de las personas físicas (IRPF)

Lamentablemente, no vamos a hablar únicamente de celebraciones… Si Hacienda somos todos, y a más de uno nos toca contribuir echando dinero a la hucha, tenemos que tenerlo en cuenta. ¿Cómo?

Debes saber en qué tramo te encuentras

No es lo mismo cobrar 16.000 que 25.000 o 30.000 al año. Principalmente, porque puede que no estés obligado a declarar, o igual si, y la retención no es la misma.

La importancia del calendario del IRPF

Si hablamos de cuadriculados, Hacienda es un ejemplo fabuloso. Ahora, en Enero, hará público el calendario de fechas límite, como si fuera la Universidad publicando el calendario de exámenes. Nuestro deber con nosotros mismos es conocerlo y aprovecharlo lo máximo posible.

Conocer el significado general de cada apartado

Saber qué es lo que tenemos que completar, qué no, qué nos afecta y qué nos beneficia. Lo normal es no conocer todos los aspectos de fiscalidad (a veces no lo saben ni ellos, porque hay muchos subapartados), pero poder diferenciar entre ingresar y devolver, los beneficios de hacerla conjunta o separada (incluso compensatoria), qué es una subvención o una ayuda… No quieras pan para hoy, hambre para mañana.

Concentrar información necesaria

Esto es muy importante, porque podemos hacer nuestra declaración mal por no revisarla y aceptar el borrador sin más. Las empresas se confunden, los bancos se confunden, incluso los organismos estatales se confunden. A veces por fallo informático, por falta de información, o porque lo revisan personas como tú y como yo. Agrupar tus datos y comprobar que todo está correcto, a nivel agregado, es tu deber para contigo.

Sobretodo, si te sale a ingresar a las arcas del Estado.

Rebajas y cambios de armario

La moda se dedica a reinventarse no sólo año a año, sino temporada a temporada. ¿Por qué? Porque quiere seguir vendiendo.

Igual que existe la obsolescencia programada en aparatos informáticos, y no podemos hacer prácticamente nada contra ella, la moda quiere seguir alimentándose una y otra vez.

De hecho, el otro día hablaba con Enrique sobre los cambios radicales en la ropa, y cómo cada vez hacen prendas que, la décima vez que las miras, empiezas a cansarte de ellas. Cada vez más llamativas, más estrambóticas… Sólo tienen una misión:

Que te centres en lo nuevo en vez de lo viejo.

Y es que, aunque en términos generales no te guste nada la ropa de una temporada, siempre acabas picando algo. ¿Por necesidad? No, por supuesto que no. Si no, fíjate en mi armario.

cambio de armario
(Vaaaaale, es de cuando hice el cambio de armario de Verano a Otoño-Invierno, pero lo mismo da, no? jajajaj)

¿Cómo combatirlo?

Conocer los tipos de armario que tienes

Puede que uses un tipo de prendas para ir a trabajar, otro para salir con los amigos, hacer deporte (gimnasio, actividades al aire libre…), celebraciones familiares, eventos…

Saber qué necesitas

Una vez sabemos el tipo de prendas que tenemos y para qué usamos cada una, debemos comprobar su aprovisionamiento, o lo que es lo mismo, que nuestro fondo de armario (lo que siempre está ahí) sea correcto. 

Piensa que hay entre 3 y 4 cambios de armario al año. Por estaciones. 

Aquí en Zaragoza, suele ser más entre 2 y 3, porque pasamos de calor inhumano a frío inhumano, por lo que siempre vamos a dejar la tercera y cuarta estación (primavera y otoño) en el armario por si sale algún día decente en medio. 

Siempre va a haber más ropa de la estación que más te guste, o por bulto, que no es lo mismo el jersey gordo que el vestido ligero de verano… Pero tienes que tener posibilidad de vestirte en cada época del año.

Dejar (o no) de comprar lo que ya tenemos

Somos personas muy visuales, nos guste o no admitirlo. Por lo que en cuanto encontramos algo que encaja con nuestra estructura física tendemos a cogerlo, por si acaso. Y, a los meses, nos damos cuenta que lo teníamos ya en nuestras filas. Antes de hacer una compra, piensa si ya lo tienes, si se parece mucho… Y si hay que cambiarlo. O parecerá que tienes el síndrome de diógenes, o que vistes siempre igual.

Vacaciones

Y entramos en la recta final. Las vacaciones, tan esperadas y deseadas por su limitación, tanto en tiempo como económicamente hablando.

La emoción por tener tiempo libre más de dos días a la semana nos eclipsa, sólo pensamos en hacer cosas nuevas que de normal no podríamos hacer porque estamos trabajando o llenos de obligaciones.

Por eso, tendemos a tirar la casa por la ventana en un viaje sin igual ni precedentes. Y acabamos en bragas.

Sin un duro.

Y, además, con la depresión post vacacional encima. 

Maravilla.

¿Cómo combatir este gasto no considerado en nuestro día a día?

Destino

Cada vez nos centramos más en salir fuera del país que en conocer el nuestro. Como si quisiéramos escapar.

Sin embargo, los eco-friendly han acuñado un nuevo término, staycation, o lo que es lo mismo, vacaciones cerca de casa. Ellos lo asocian a que, si no tienes que coger un avión o un medio de transporte altamente contaminante, cuanto menos te desplaces menos contaminas…

Yo lo asocio a disfrutar de lo cercano.

Tiempo

Diferencia siempre entre temporada alta y temporada baja. Verás, hace dos veranos nos fuimos a Menorca en Septiembre, con diferencia de un mes con una compañera de trabajo. Nos salió el viaje por lo que ella pagó el hotel. Y disfrutamos de un tiempo espectacular y de forma más exclusiva porque había menos gente.

Apartamento vs. Hotel

A pesar de no tener nada en contra de los hoteles, prefiero mil veces ir a un apartamento.

Como lo que quiero, a la hora que quiero, y donde quiero. Los buffet libres limitan porque siempre hacen comida similar, y suele ser bastante grasa porque la hacen en cantidades insanas. Además, tienen un horario más enfocado al turismo extranjero que al nacional, al menos en España, en otros países no son tan considerados.

Además, aparece la mentalidad de, ya que lo he pagado, como aquí y no disfruto de la comida local.

Pensarás que con elegir uno que sólo tenga alojamiento y desayuno es suficiente. Mira la diferencia en precios, súmale 10 EUR a cada día que vayas a estar de vacaciones, que es lo que te costaría un desayuno como un general en una cafetería top, y dime si te compensa. Y sin horarios.

Coche propio vs. coche de alquiler

Ahora mismo, puedes estar pensando que dependiendo de adónde te vayas es imposible irte con tu coche. Es cierto, si vives en Madrid y vas a Honolulú difícilmente puedes llevarte tu coche. Sin embargo, si usas el staycation para tus vacaciones, puedes llegar a incluirlo en vez de ir allí sin nada y alquilar uno.

¿Por qué considerarlo? Puedes llevar el equipaje necesario porque no tienes que preocuparte de espacio, facturar maletas, etc. Además de poder hacer paradas siempre que lo necesites, o poder visitar por el camino más lugares.

Nosotros este año nos hemos ido a Galicia, y hemos hecho el viaje en coche desde Zaragoza. Y hemos ido parando tanto a la ida como a la vuelta para ver distintos sitios de España (en cierto modo, para ojear próximo destino de vacaciones vs. lo que se puede ver en un día).

Avión, barco, bus, coche o tren

Dependiendo del destino, tienes distintas formas de llegar a él. Puedes elegirlo por precio, contaminación, comodidad… y horarios. Incluso los puedes combinar. 

Me pongo de ejemplo: A Galicia hemos ido en coche, pero a Menorca también, metiéndolo en el barco (mejor decisión posible). Nos hemos escapado a pasar el día a Logroño en tren, saliendo al punto de la mañana y volviendo a última hora de la tarde. En Peñíscola nos hemos pasado al pueblo de al lado en autobús para así poder cenar y tomar una copa sin tener que mirar quién coje el coche a la vuelta…

Duración: fin de semana/puentes vs. semanas completas

Y es que, no es lo mismo escaparte una semana completa que un fin de semana. De hecho, en comparación siempre es más rentable irte durante más tiempo. ¿Por qué? Porque los puentes los tenemos todos, y todos queremos escapar y hacer cosas, mientras que las semanas las elegimos, y sólo por ese motivo podemos llegar a elegir la diferencia entre temporada alta o baja.

Seguros

Este último punto es el que menos puede gustarnos, junto al IRPF, para qué nos vamos a engañar. Es algo que debemos hacer sí o sí, y que encima, esperamos no tener que usar.

Normalmente, los seguros tienen un pago anual, siempre el mismo mes del año, los días pueden variar un poquito porque las empresas juegan al despiste, pero todos sabemos el mes en que nos cargan el seguro porque suele ser una cantidad importante.

Cómo incluir estos gastos en tu presupuesto

He aquí el kit de la cuestión. ¿Los incluimos en el presupuesto? ¿Miramos con tiempo para intentar elegir y planificar lo barato para que no nos deje en bragas ese mes? ¿O nos sorprende año sí, año también?

Voy a aprovecharme de un servicio que ahora ofrecen algunos bancos, sobretodo con los seguros que ofrecen ellos mismos para explicarlo. Aunque, realmente, se reduce a esta frase.

Divide y vencerás

Aproximadamente, sabemos lo que nos vamos a gastar en estos apartados, ya sean regalos, eventos familiares/de amigos, la declaración, rebajas… Incluso vacaciones, seguros y resto de impuestos que puedan cargarnos.

Y no sólo sabemos una cifra aproximada de ese gasto, sino que sabemos el mes.

¿Por qué no dividimos ese importe en 12 meses, o incluso en 14 si es que quieres aprovechar las extras, y lo repartimos?

Porque estamos acostumbrados en vivir en el día a día. 

Parece que no nos compensa dejar de gastar 150EUR al mes para cubrir estas cantidades, por poner un ejemplo, prefiriendo pasar un mes malo. O incluso varios meses malos.

De hecho, incluso preferimos endeudarnos con una tarjeta de crédito para que se note menos…

Por mi parte, este año, quiero intentar cambiarlo. No para cubrir toda la cantidad mes a mes, con carácter milimétrico y ajustándome, sino con valores aproximados, para reducir el impacto.

Y eso… lo voy a hacer metiendo 100EUR todos los meses en una hucha. 1.200EUR no cubre todo lo que se habla en este artículo, ni de broma. Pero ayuda.

¿Y tú? ¿Has pensado alguna medida para esos meses en los que tus gastos se disparan? ¿Incluirías alguno más que haya que tener en cuenta?

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