Te reto: 16 pasos para tener más ingresos

¿Te ahoga pensar que desaparezcan tus fondos? ¿Perder los pocos ahorros que has conseguido? ¿O ya te has liado la manta a la cabeza para ponerte en modo guerrero, preparado para luchar?

Ahora, más que nunca, debemos ser minuciosos y concienzudos con lo que hagamos, pero también, ¡¡mucho más creativos!!

Puede que estés pensando cómo una persona a la que le van los número y los procesos más que a un tonto un lápiz habla de la creatividad… ¿Contabilidad creativa? ¿Pintar florecitas en nuestras tarjetas?

No. No es nada de eso. Hace unos meses me leí un libro de uno de los grandes del marketing en España, Santiago Posteguillo, y explicaba por qué la creatividad no es inspiración. Es un sistema.

Yo voy a poner el sistema, sólo para que tú puedas seguirlo… y crees más dinero, ya sea a través de más ingresos… o menos gastos.

Yo te reto, ¿eres capaz de unirte?

Encuentra tu motivación

Veamos… Pensar, o incluso decir: “Necesito dinero” está bien. Muy bien, de hecho.

Sin embargo, no es un motivo. Por lo que, si no lo consigues a la primera, seguramente tires la toalla más pronto que tarde. Hay que tener un motivo, da igual el que sea… 

Porque puede confundirse el “necesito dinero” con “he perdido mi trabajo”. No es lo mismo, porque el trabajo es el medio con el que conseguías dinero, no es el motivo… No es el objetivo de tener dinero en el bolsillo.

Por eso mismo, algunos ejemplos de motivación serían:

  • Seguir pagando la hipoteca
  • Ahorrar para unas vacaciones
  • Torear la crisis como buenamente se pueda
  • Los hijos y su futuro
  • Tu futuro
  • Etc…

Es muy importante encontrar un motivo. No sólo para cuando quieres empezar a crear más pasta (o cuando lo haces obligado por una situación externa como puede ser la que estamos viviendo ahora mismo), sino porque si el camino se vuelve duro, o surgen imprevistos… es lo que te va a impulsar a querer seguir llevándolo a cabo.

Y es que, resulta muy fácil ver a otras personas que lo están haciendo, o que incluso ya lo han conseguido, y mirarlos raro, con celos, o incluso enfadados… Sin embargo, yo te pregunto: ¿Por qué lo hacen ellos? ¿Sabes lo que se esfuerzan (realmente) para conseguirlo? Lo pregunto, básicamente porque a mí me ha pasado.

Mientras trabajaba en banca por la mañana, daba clases por la tarde porque, así, con el sueldo principal podía pasar el mes y destinar una cantidad de dinero fija a ahorrar, y con las clases pues me daba mis caprichos. Soy una persona consumista… de las que si pudieran permitírselo quemarían el dinero (no en sentido figurado). 

La gente ve los resultados, pero nunca, nadie, pregunta el proceso que había llevado detrás.

Levántate antes

O acuéstate más tarde si eres más activo y tienes la cabeza más despejada por la noche. Da absolutamente igual.

Dos horas. Si te parece excesivo, que sea hora y media, lo que yo ponía siempre con mis alumnos en la academia. ¿Por qué? En una hora, donde tienes que explicar teoría y práctica, hasta que se centran, pierdes 15 minutos, y los últimos 15 minutos también empiezan a dispersarse.

Ese tiempo que vas a utilizar levantándote antes, o acostándote más tarde, no es para estar disperso. Es para planificar qué acciones hay que llevar a cabo para conseguir tu objetivo, en qué momento, hasta qué punto. Qué puede salir mal, qué puede salir bien.

¿Has visto La casa de papel? Yo la he empezado ahora, pero básicamente… es obsesionarte hasta tal punto que tengas toda posible acción cubierta.

Deja de retrasar tu despertador

Esos 10 minutos de retraso yo los empleo para:

  • Poner la cafetera
  • Ir al baño
  • Pasar la mopa por salón y pasillo
  • Prepararme un café

Si le vuelves a dar a la repetición, yo sigo:

  • Cojo la tablet, ojeo las noticias y leo las que me interesan
  • Organizo mi correo: lo tengo dividido en varias carpetas de inmediato, para cuando tenga un rato… y luego las carpetas de la tipología de correos que me gusta releer de vez en cuando (cursos, ideas, ofertas de trabajo, recomendaciones de libros, decoración… lo que sea).
  • Cojo la agenda y veo las tareas del día.

Si, por dormir media hora más, que no duermes ni 15 minutos completos en esos retrasos… vuelves a posponer la alarma, yo…

  • Me preparo la comida para llevarla al trabajo
  • Me visto y me preparo para poder salir
  • Fumo un pitillo

A mí, todavía me queda hora y media para entrar a trabajar, una para mi proyecto + 20 minutos de coche (me gusta llegar al trabajo entre 5-10 minutos antes, por si acaso).

Hay gente a la que no le gusta madrugar, y lo respeto. A mí es que no me gusta dormir. Si por la noche estoy cansada, tardo menos que un suspiro en quedarme frita… pero si estoy bien, no me duermo por la noche y encima me despierto antes por la mañana.

Y aunque no me haya gustado nunca dormir, antes sí que retrasaba el despertador. O los despertadores, que me ponía varios de hecho. Acababa:

  • De mal humor por tener que levantarme cada 2 minutos, unas 3 veces por cada despertador, x 3 veces que los retrasaba
  • Ansiosa porque se me echaba el tiempo encima y podía llegar tarde
  • Incapaz de organizarme y centrar cómo iba a ser el resto del día.

Ahora, me levanto dos horas antes de ir a trabajar. Desayuno con calma. Dejo la casa presentable con calma. Me informo antes de salir a la calle. Planifico lo que querría hacer y lo que creo que voy a poder hacer (tiendo a sobre saturarme a temporadas). Hago lo que es importante para mí. Salgo con tiempo. Llego relajada a trabajar.

Usa tu hora para comer estratégicamente

Independientemente de tener una o dos horas para comer, siempre y cuando el desplazamiento sean más de 5-10 minutos, te compensa comer en el sitio de trabajo. Por varios motivos:

  • Racionas la comida que vas a comer ese día (yo soy partidaria de no comer de catering siempre que se pueda. He vivido en residencia, soy hija de cocinera… y sé lo que pasa en esas cocinas)
  • Ahorras, tanto en transporte, tiempo y dinero de comida
  • Puedes socializar, descansar, hacer ejercicio, formarte… en el tiempo que te queda.

Si tienes una motivación para poder ganar más dinero, puedes formarte en competencias que vayan a ser necesarias en un puesto de trabajo mejor pagado, o un ascenso… O incluso en una vía alternativa de ingresos: clases particulares, venta de ropa por Internet, hacer encuestas, mini trabajos… 

Vacaciones

No quiero que acabes esclavizándote como he hecho yo en más de una ocasión, que he cogido vacaciones para poder dar más horas de cursos intensivos para alumnos de universidad, y he vuelto más cansada de lo que me fui.

Sin embargo, se pueden hacer cosillas mientras estás de vacaciones. Ahora, por ejemplo, cuando tengo vacaciones empleo alguna hora en este proyecto, en su análisis a largo plazo, en cómo lo quiero llevar a cabo, y poniendo plazos límites que tengan un poco de sentido.

Dedicar una hora al día a dar clases particulares, recados por otros (por ejemplo, hay empresas que contratan a amas de casa para que hagan la compra a otros y se las lleven a casa), cuidar de niños, o llevarlos al colegio y traerlos… ¡o incluso pasear perros! No quita mucho tiempo de tu día a día, pero es una propina bien conseguida 😉

La televisión, apagada

¿Sabes la cantidad de tiempo que pasas viendo la tele? Y no, no me refiero únicamente a los canales sintonizados… Netflix, Amazon Prime, HBO, etc… Tener una suscripción mensual a este tipo de canales te hace perder dinero porque te hace perder tiempo que podrías dedicar a otras cosas (a parte de la cuota mensual/anual)

Reduce o elimina parte de ese tiempo para trabajar en algo mucho más productivo y que te llene, bien el bolsillo, o bien la mente y tiempo con tu familia.

Tiempos muertos

A lo largo del día, todos tenemos espacios de tiempo cortos que no nos llevan a ningún lado: camino de ida y vuelta al trabajo, el descanso para el café, cuando llegas a casa, al acostar a los niños…

Generalmente, no hacemos nada en ese tiempo, pero luego nos agobiamos porque no llegamos a todo lo que queremos (ya no solo con el dinero). Una de las formas más rápidas para generar más ingresos es encontrando un trabajo mejor pagado, o dar una serie de argumentos más que válidos a tu jefe para que te suba el sueldo.

¿Cómo pedir ese aumento? ¿Cómo encontrar ese trabajo? A la hora de buscarlo, siempre aparecen una serie de competencias específicas.

¿Que no lo buscas? ¿No las localizas? Utiliza esos tiempos muertos para ver qué es lo que necesitan para que trabajes con ellos, para que puedas tenerlo. Y, si tienes que desarrollarlas… No hay mejor momento para ponerte a ello.

Evalúa tu desarrollo

Conseguir algo es como una maratón. Debes ir concentrado, concienciado y ser perseverante para llegar a la meta. Como dicen amigos míos que van a correr y se apuntan a medias maratones. Esos últimos 197 metros cuentan.

Aquí ocurre lo mismo. El motivo del que hablaba al principio, el por qué estás haciendo lo que estás haciendo… Necesita concentración, concienciación y perseverancia.

Y la concentración se ve a lo largo del desarrollo. Más que nada, porque tendemos a dispersarnos, a irnos por las ramas y dar vueltas.

Hay que medir los resultados y ver que vamos por el buen camino. Si tienes tu mapa trazado, comprueba que estás siguiendo la ruta y que no te has salido de ella. Porque si te sales de ella, debe aparecer automáticamente el típico “recalculando ruta” que, no sé tú, pero yo odio del GPS 😉

Organízate

Este punto está muy relacionado con el punto anterior.

Saber cuál es el objetivo, la meta… no es suficiente. Para ser los primeros, o para llegar hasta allí, debemos tener la estructura en nuestra cabeza para que no parezca una película de Star Wars.

Tendemos a actuar por impulso, por lo primero que nos viene a la cabeza porque nos acordamos en ese momento

Por ponerte un ejemplo muy rápido, imagina que estoy comprando en el supermercado, y me entra un antojo de hacer un bizcocho. Sé que lleva harina, huevos, azúcar, aceite… Lo compro y subo a casa, y cuando me voy a poner a hacerlo me doy cuenta que no tengo levadura, ni bicarbonato (se puede sustituir la levadura por bicarbonato).

Baja otra vez, pierde tiempo… Subo a casa, es tarde, ya no me apetece cocinar… 

La mayor parte del tiempo, hacemos las cosas a voleo, como pollo sin cabeza, únicamente por no organizarnos. ¿Te han cargado un recibo que te ha dejado la cuenta temblando porque no contabas con él? ¿Apuras el gasoil del coche porque llegas hasta casa… pero al día siguiente sales con el tiempo tan justo que no te da tiempo a parar en la gasolinera y luego vas calculando hasta qué punto va a aguantar tu coche?

Los malabares, para el malabarista.

Usa los días de fiesta para trabajar a tiempo parcial en otro lado

Lo he dicho antes en el tema de vacaciones,  y lo digo ahora… No tienes por qué esclavizarte y emplear el 100% de tu día.

Sin embargo, y dependiendo de la necesidad que tengas, y el motivo para tenerlo antes o después… Puedes aprovecharlo para:

  • Organizar tu armario y vender la ropa que sabes que no vas a ponerte – hay muchas plataformas que lo permiten
  • Cuidar de personas mayores o pasar la noche con ellos en el hospital para que no estén solos
  • Si vas de viaje, completar el coche a través de Blablacar
  • Hacer de Uber por la ciudad

Crea un horario eficiente

Un horario eficiente, que funcione, es cuando te permite sacar tiempo libre para lo que es importante. En este caso, permitirte liberar tiempo para poder no solo conseguir más dinero, sino no olvidar tu vida personal.

Cuando se habla del time blocking, a mí me gusta meterlo en este tipo de actividades. Si yo agrupo actividades para minimizar el tiempo que empleo en ellas, dispongo de más tiempo para hacer otras cosas, bien sea trabajar en casa, fuera de ella, mirar opciones de negocio, trabajos, formación…

Ser productivo es algo muy importante cuando quieres conseguir más dinero. La frase de “el tiempo es oro” es su traducción: si tú pasas todo el día haciendo cosas que no te llevan a ningún lado, no eres productivo. Para que tú seas productivo, tu horario te tiene que permitir serlo. Por lo que lo mejor que puedo ofrecerte en este caso es que leas esto.

Hay cosas en las que puedes contratar a otra persona

Puede que ahora estés pensando que me he vuelto loca, que si quieres conseguir más dinero, por qué ibas a contratar a otro para que lo haga por ti… 

Voy a ponerte un ejemplo de lo que hacía yo cuando trabajaba por la mañana en la oficina y daba clases en la academia por la tarde: subcontratar un servicio de limpieza.

Los viernes por la tarde yo me los tomaba de fiesta en la academia, y lavaba a mano las camisas (soy un poco maniática con el cuidado de la ropa) y los sábados subcontrataba a una persona para que:

  • Limpiara: 2 horas
  • Planchara: 2 horas

Mientras tanto, yo cocinaba para toda la semana, y la cocina sería lo último que limpiaba.

  • Si a mí me pagaban la hora en la academia a 14EUR, y trabajaba 3 horas 4 días a la semana, hacían un total de 168EUR/semana
  • Yo pagaba la hora a 8EUR, por 4 horas a la semana, 32EUR/semana

Beneficio: 136EUR extra a la semana, y tiempo libre, bien para preparar materia para clases, formarme para cambiar de trabajo… o, simplemente, descanso. Porque limpiar y planchar… cansa infinitamente.

Encuentra formas de conseguir ingresos pasivos

Se define ingreso pasivo como ese ingreso que recibes sin hacer nada a cambio. Por ejemplo, un alquiler.

Amigos míos se han comprado casa y la han alquilado, yéndose ellos de alquiler a otra casa más barata mientras van pagando el préstamo hipotecario, o han alquilado habitaciones libres para exactamente lo mismo.

Me parece muy buena idea, pero yo no sé si sería capaz de llevarla a cabo, porque si me comprara una casa… sé que la querría para mí. Y por ahora, es algo en lo que prefiero esperar un poco más…

Mis ingresos pasivos eran las clases en la academia. Me sabía la materia, la daba 4 meses completos dividido en dos tandas de 3 y 1 mes, los ejercicios los tenía todos resueltos y tardaba muy poco en corregirlos… Pero cuando cambié de trabajo se acabó por varios motivos, uno de ellos el tiempo libre.

También está la venta por internet. Basta con poner en Google “Cómo generar ingresos pasivos en internet” para que te salgan más enlaces y cursos que personas hay en el planeta. Ojo, ninguno es pasivo, se invierte mucho tiempo (e incluso muuuucho dinero) para que acabe siendo pasivo.

Si haces esta vía (un ejemplo claro será este espacio, si decido monetizarlo), piensa que va a ser a largo plazo. Si lo necesitas más rápido… no elijas esta opción.

Piensa cuál es el mejor momento del día… para ti

Si al principio de este artículo te comentaba la opción de levantarte antes, o acostarte más tarde… es precisamente por esto.

Hay que pensar en el mejor momento del día para hacer esta actividad, o lo que es lo mismo, cuando tu cabeza funciona mejor… o por el tipo de actividad que sea, el horario más conveniente (por mucho que te guste dar clases a las seis de la mañana para quitártelas de encima, seguramente no acuda ni el tato. Lo mismo digo a las once de la noche…)

Yo, personalmente, prefiero levantarme antes porque:

  • No llevo la cabeza reventada de todo el día
  • El resto sigue durmiendo, lo que me permite adelantar bien parte del trabajo, bien tareas del hogar repetitivas que luego me pueden dar pereza
  • Ganar tiempo para el resto del día

Por ejemplo, cuando trabajaba en oficina por la mañana y daba clases por la tarde, cuando me levantaba hacía la comida, ordenaba la casa y hacía la agenda de las clases de por la tarde. De ese modo, cuando salía de trabajar, comía, descansaba un poco y me iba pitando a la academia.

Si no llevara ese orden, o bien no comería (o lo haría bastante peor…), o bien mi casa parecería arrasada por un tornado (si no me controlo, soy desordenada a más no poder), o bien… no haría bien mi trabajo y me quedaría sin esa propinilla extra que en aquel entonces ¡tan bien me venía!

Pide ayuda cuando la necesites

Tendemos a ser super personas. O, como me gusta llamarlo a mí, avariciosos.

Queremos tener el control de todo sin pedir ayuda a los demás. ¿Por aparentar? No creo, si no para demostrarnos a nosotros mismos, y a los demás, que somos independientes.

Luego nos quejaremos, eso por descontado. Pero, de primeras… parece que grabamos en nuestra frente un “Yo puedo con todo

Hasta que no te queda otra. Y te derrumbas. O no hay marcha atrás.

Hay gente que se ha endeudado hasta las trancas para no pedir ayuda cuando la ha necesitado, otros han sufrido ataques de ansiedad hasta el punto de desmayarse en el trabajo, o tener una crisis tan grande que han acabado en un hospital pensando que era algo peor.

“Divide y vencerás” decía el César. Pide consejo, ayuda con algo, incluso dinero si es necesario. Apoyo, una mano amiga. No quieras cargar todo sobre tus hombros, o puede que acabes sin poder contarlo.

Descansa

Combinar distintos trabajos para ganar más dinero, ya sea temporalmente o con carácter recurrente… Necesita también un periodo de descanso.

Si no, tu cabeza no funciona correctamente. Tu cuerpo no te obedece como debería. Se rebela con dolores, espasmos, insomnio, dolor de cabeza, diarrea, estreñimiento, ansiedad por comer, falta de hambre…

Sale el sol por donde puede si no descansas.

Por lo que, aunque creas que es totalmente innecesario, que es peor descansar que no hacerlo… Oblígate a ello. Tómate siempre un tiempo para relajar la cabeza y la mente.

Lo agradecerás.

¿Te gustaría saber más sobre trabajos desde casa en este tiempo de confinamiento? ¿Habías pensado alguna vez en que esto podría ser posible?

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