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Hazlo simple

Lo cierto es que… Nos gusta complicarnos.

¿Para qué negarlo?

Si algo es fácil… una de dos: o no puede ser verdad, o no puede ser bueno.

¿Por qué? Porque no somos capaces de valorarlo. Estamos tan acostumbrados al “No”… que, si de primeras tenemos un “Sí”, automáticamente torcemos el morro y fruncimos el ceño.

¿Cómo es posible que sea verdad?

¿Tiene truco? Sí, seguro que tiene truco.

¿Por qué, si no, iba a conseguirlo de buenas a primeras? No merece la pena… ¡No puede merecerla!

¿Por qué?

 

¡Porque nos gusta quejarnos!

A ti, a mí…

¡A todo el mundo! 

Nos gusta pensar que “si las cosas fueran de otro modo, yo estaría mejor”.

Ese poder echar la culpa a nuestro entorno, a nuestro alrededor y, sobre todo, culpar lo que no podemos controlar. Cuando ni siquiera hemos intentado cambiar esa situación en la que, desgraciadamente, no nos sentimos cómodos.

Queremos, subconscientemente, seguir así.

Por eso, algo que podría ser muy fácil cambiar… o bien, lo dejamos estar, o lo liamos todavía más.

Lo hacemos más difícil.

Más lejano.

Idílico.

Utópico…

Un imposible para nosotros.

 

Necesitamos que sea imposible

 

Dime si te suena…

  • No puedo quedar, es que tengo demasiadas cosas que hacer y muy poco tiempo.
  • ¿Habrás visto? Con lo que estoy haciendo en mi trabajo… ¡no me valoran lo suficiente!
  • A ver si he cobrado… 
  • Es imposible que me contraten, si ahora ¡no llaman a nadie!
  • ¿Mañana? Imposible, mejor lo dejamos para la semana que viene… Ya lo iremos hablando.
  • Ya veremos, porque con este horario tan justo…
  • ¡Qué ruina! ¿Pero cómo no voy a vivir así con lo que cobro?
  • Es que mi trabajo
Pero lo cierto es que:
 
  • Cuando quieres hacer algo, sacas tiempo para hacerlo. Incluso de debajo de las piedras.
  • En los momentos en que necesitas comprarte algo y no puedes, buscas alternativas para conseguirlo.
  • Si quieres trabajar, o necesitas hacerlo, aceptas cualquier trabajo. Y si lo tienes, créeme, los méritos los ve el jefe, aunque no te lo demuestre.

No buscamos una solución

 

Nos centramos en el problema.

Es más cómodo que intentar resolverlo. Sí. Yo también lo he hecho.

¿Para qué buscar una solución?

¿Por qué salir del fango?

Esto lo conozco, y aunque no esté bien del todo, voy tirando.

Y así puedo quejarme de mi suerte.

Porque yo no tengo suerte, la suerte la tiene el de al lado. No hace ni la mitad, pero tiene más que yo.

¿Te lo ha dicho? ¿O es algo que supones?

La suerte no se encuentra. Se busca.

 

Es como cuando yo me quejo que no voy a salir de pobre porque no me toca la lotería.

¡Pero es que no compro ni un décimo!

¿Cómo va a tocarme?

Alguna vez te has preguntado...

¿Por qué no tienes tiempo?

¿Lo planificas? 

¿Tienes sólo obligaciones

¿Estás harto?

¿Quieres más tiempo para ti?

¿Quieres disfrutar más de tu vida?

En ese caso, entra en Mi día a día

¿Qué es lo que quieres de tu trabajo?

¿Ganar dinero?

¿Tener una estabilidad?

¿Un entorno de trabajo bueno?

¿Quieres conseguir otro trabajo

¿Cualquier trabajo?

Si has asentido, accede a Mi trabajo y yo

¿Empiezas el mes con billetacos y lo acabas con monedicas?

¿Te agobian tus deudas?

¿No sabes por qué se esfuma tu dinero?

¿El banco te quita más de lo que te da?

¿Quieres tener más

¿Más rendimiento?

¿Un colchón? ¿Algo en que apoyarte?

Sólo tienes que pinchar en Mis finanzas personales

Pero, ¿y quién soy yo, eh?

¿Quién soy para decirte lo que tienes que hacer?

No soy un gurú, ni la bruja Lola… La verdad por delante 😉

Me llamo Ana, soy Licenciada en Administración y dirección de empresas, con especialidad en Finanzas y un máster en Gestión y dirección bancaria.

Desde que salí de la carrera en 2010, no he dejado de trabajar, primero en la banca, ahora como Responsable de Logística y Compras. Por eso, cuadrar plazos y conseguir la máxima rentabilidad es mi especialidad.

A parte, he sido profesor de grupos de presión para asignaturas de Universidad. ¿Objetivo? Mis alumnos, en 2-3 semanas, han entendido y aprobado una asignatura de 4 meses. Gracias a ellos, he creado este espacio.

Voy a mostrarte mis métodos. 

Te diré lo que no te explican en los bancos, las herramientas necesarias cuando quieres encontrar trabajo (o mejorar en el que estás), trucos para hacer tu día a día más llevadero.

En la vida real no solo valen los conceptos, la práctica es fundamental. Porque sólo, de este modo, lo vas a poder adaptar a tu realidad.

¿Te atreves?

¿O necesitas saber un poco más de mí? Pues entonces… ¡conóceme!

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